Suelo pélvico y menopausia
La menopausia puede generar cambios en el suelo pélvico: pérdidas de orina, dolor en las relaciones, sequedad, presión vaginal o molestias pélvicas. En Soror te acompañamos con un tratamiento especializado, íntimo y respetuoso para recuperar bienestar, equilibrio y control en esta etapa.
Beneficios del tratamiento en la menopausia
El descenso de estrógenos durante la menopausia modifica la elasticidad y el tono de los tejidos pélvicos, lo que puede generar incomodidad, dolor o pérdida de fuerza. La fisioterapia de suelo pélvico ayuda a recuperar equilibrio, movilidad y comodidad en tu día a día.
Nuestro tratamiento especializado te ayuda a mejorar la función muscular, reducir molestias y recuperar seguridad corporal en esta etapa de cambios.
Reduce o elimina pérdidas de orina.
Alivia sequedad, dolor y molestias en las relaciones sexuales.
Mejora la elasticidad y confort vaginal.
Disminuye sensación de peso o presión pélvica.
Fortalece y coordina suelo pélvico y abdomen.
Mejora postura, movilidad y bienestar general.
Aporta seguridad corporal y calidad de vida.
Nuestros tratamientos para la menopausia
Cada mujer vive la menopausia de una forma distinta. En Soror adaptamos el tratamiento a tus síntomas y necesidades, con un enfoque cercano y respetuoso hacia tu cuerpo.
Pérdidas de orina en la menopausia
Las pérdidas urinarias no son inevitables “por la edad”. Suelen deberse a cambios en el tejido y en la musculatura del suelo pélvico, que pueden reeducarse con tratamiento especializado.
En Soror analizamos la fuerza muscular, el control del esfínter, la respiración y la coordinación abdomen–diafragma–periné para ayudarte a recuperar continencia y seguridad en tu día a día.
- Incontinencia de esfuerzo.
- Urgencia miccional.
- Sensación de vaciado incompleto.
Dolor en las relaciones sexuales
La sequedad y la tensión muscular son dos de los síntomas más frecuentes durante la menopausia. Pueden generar dolor en las relaciones (dispareunia), irritación o molestias internas que afectan al bienestar sexual.
En Soror trabajamos la elasticidad del tejido, la relajación muscular, la coordinación y el confort vaginal para que vuelvas a disfrutar de relaciones sin dolor.
- Dolor en la penetración.
- Sequedad e irritación vaginal.
- Dificultad para relajar la musculatura pélvica.
Pesadez vaginal y prolapso leve
La bajada de estrógenos puede disminuir el tono de los tejidos de sostén, generando sensación de peso o presión vaginal. Estos síntomas pueden mejorar con trabajo muscular y educación postural.
Nuestro objetivo es devolver soporte, coordinación y fuerza al suelo pélvico para reducir molestias y evitar que el prolapso avance.
- Pesadez o presión vaginal.
- Prolapso leve de vejiga, útero o recto.
- Molestias al caminar o estar de pie.
Dolor pélvico y lumbar
Los cambios hormonales y la pérdida de estabilidad muscular pueden generar molestias en la pelvis, el abdomen o la zona lumbar. El trabajo del suelo pélvico, la movilidad y la respiración puede aliviar estos síntomas.
En Soror abordamos el dolor desde una visión global, combinando tratamiento manual, trabajo miofascial, reeducación muscular y técnicas respiratorias.
- Dolor pélvico crónico.
- Molestias en abdomen bajo o lumbar.
- Sensación de tensión o tirantez interna.
Cómo trabajamos en Soror
En Soror entendemos la fisioterapia como un proceso de acompañamiento real. Comenzamos con una valoración íntima,
calmada y personalizada en la que analizamos tu respiración, postura, abdomen, diafragma y suelo pélvico
(externo e interno, siempre con tu consentimiento).
Después diseñamos un plan que combina técnicas manuales, trabajo miofascial, ejercicios de fortalecimiento y control,
reeducación del patrón miccional y herramientas para el día a día.
Todo en un entorno respetuoso, seguro y tranquilo donde puedas sentirte cómoda y acompañada en cada sesión.
Preguntas frecuentes
Sí. La mayoría de molestias relacionadas con el suelo pélvico —pérdidas, dolor, sequedad, presión— suelen mejorar de forma notable con tratamiento especializado.
Sí. La bajada de estrógenos puede irritar el tejido y provocar tensión muscular. La fisioterapia ayuda a mejorar la elasticidad, reducir el dolor y recuperar el confort sexual.
Es frecuente, pero no normal. La incontinencia en la menopausia se puede tratar con ejercicios, reeducación muscular y técnicas manuales.
Solo si tú quieres y siempre con tu consentimiento. Hay muchas técnicas externas que también ayudan a mejorar fuerza, elasticidad y movilidad del suelo pélvico.
Depende de los síntomas, pero muchas mujeres notan mejoras significativas en 3–5 sesiones.
